Durante el tiempo que he sido docente me he dado cuenta que, a pesar de que es una de las profesiones que no son bien catalogadas, es una labor ardua y difícil,que requiere de una constante y ardua preparación, aunque sea ésta la profesión que ostentes y seas docentes de profesión, tienes que aprender desde la forma en cómo dirigirte a tus alumnos, la forma de cómo diseñar tu plan de clase y hasta la forma de cómo impartir tus clases, pero eso no es todo porque no puedes manejarlo como una receta de cocina a la que siempre hay que agregarle los mismos ingredientes, tiene muchísimas variables que de alguna manera tienes que tratar de resolver: desde el alumno que no pone atención, el reprobado, el sobresaliente, el travieso y creo que no me alcanzaría un listado de todas las características que muestran nuestros estudiantes, pero que finalmente lo que se trata aquí no es que los alumnos tengan una etiqueta sino más bien se trata un poco de mediar los saberes entre los estudiantes, porque habrá estudiantes que sean muy aplicados y quizás nuestra clase los aburra pero hay que saber cómo potenciar lops saberes de esos estudiantes que siempre necesitan que se les enseñe algo nuevo, de ahí la necesidad de estar muy bien preparados para dar nuestra clase y mostrar sinceridad y comprensión cuando algo no esta muy bien comprendido aún por nosotros mismos.
Hoy en día los docentes tenemos el gran reto de desarrollar y encauzar nuestras competencias docentes, de emplear las Tecnologías de la Información y Comunicación, para beneficio de nosotros mismos y sobre todo para beneficio de nuestros alumnos que son la razón principal de nuestro trabajo, lo que finalmente redunda en que el conocimiento es algo inacabado que siempre requerirá de nuestra dedicación y esfuerzo.
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